El final de la lentitud en la ciencia
- Gabriel Marín
- 12 abr
- 2 Min. de lectura

Recuerdo hace 30 años, cuando empecé a trabajar. No había Internet como lo conocemos; cualquier consulta implicaba horas de biblioteca, búsqueda y lectura de libros. Cuando llegó la red y empezamos a contrastar fuentes en tiempo real, el mundo cambió. Algunos no lo entendieron. Aún me río recordando la primera vez que implantamos un ERP a medida: el contable, al ver el ordenador, lo escondió. Ya os podéis imaginar cuánto duró en su puesto. Hoy estamos en un cambio de paradigma superior, un ritmo exponencial. El que no se adapte, no es que se vaya a quedar atrás, es que acabará jubilado por la propia realidad.
El falso debate de la velocidad: MDPI y la eficiencia
Llevo tiempo escuchando discursos de supuestos puristas que tachan a editoriales como MDPI (con revistas como Mathematics o AI) de "depredadoras" solo porque son rápidas. Me suena al mismo miedo que tenía aquel contable frente al PC. Como revisor, lo digo claro: el proceso es exhaustivo y delicado. La diferencia es la filosofía. En el mundo académico tradicional parece que, si un paper no tarda un año en revisarse, no tiene valor. ¡Tonterías! Es como con los estudiantes: si les das dos meses para un trabajo, lo harán la última semana. Si les das 10 días, el objetivo no se dispersa, la atención es total y la eficiencia manda.
¿Vouchers? No, es respeto al profesional
A diferencia de las editoriales rancias que pretenden que trabajes gratis para que ellos facturen fortunas, MDPI te premia con un voucher. Esto no es "comprar" al revisor, es profesionalizar su tiempo. Ese incentivo te mantiene conectado, te obliga a priorizar y te ayuda a financiar tu propia investigación. Es un círculo virtuoso de productividad que las editoriales clásicas se niegan a entender mientras se hunden en su propia burocracia.
IA: La herramienta del que sí trabaja
Hoy tenemos la IA generativa para ser más rápidos en la toma de decisiones, probar modelos y analizar datos. Es nuestra aliada para ser más precisos en menos tiempo. Negar esto es como el que pretendía seguir con el manguito y la pluma cuando llegó la calculadora.
Un mensaje para los "campeones" de la teoría
A esos que se llenan la boca hablando de "revistas depredadoras" y cuestionan nuestra profesionalidad: remánguense y publiquen. Es muy fácil dar lecciones de ética académica desde la barrera de la inactividad. A estos "idiotas del discurso" les digo: en el mundo real, el valor lo aporta quien produce con rigor y agilidad. Coño, muévete y demuestra algo, que criticar no cuenta como impacto científico. El paradigma ha cambiado: o eres eficiente, o eres historia.



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