Crónicas del cielo profundo: un año fotografiando el universo (y lo que queda por venir)
- Gabriel Marín
- 25 may 2025
- 2 Min. de lectura

Desde julio de 2024 llevo registrando el cielo con pasión, todo esto vino de pequeño cuando empecé a leer un libro sobre cráteres de Marte, y siendo un poco más mayor, la serie Cosmos me cautivó. El objetivo que me planteo es intentar investigar, el descubrir el porqué de las cosas, e intentar aprender, consciente de lo poco que sé. ¿por qué estamos aquí?, ¿qué somos?, ¿qué sentido tiene todo esto si no es mirar hacia arriba de vez en cuando?
Seestar S50: pequeña bestia, grandes cielos
El culpable de este cambio, porque tengo otros tres telescopios más y no llegué nunca a utilizarlos como lo he hecho con este: Seestar S50. Un dispositivo portátil, rápido, intuitivo, y tan capaz que parece ciencia ficción. Gracias a él puedo localizar galaxias, cúmulos, nebulosas y cualquier cosa que podáis imaginar del cielo profundo en minutos. Con la nueva función de apilamiento automático y reducción de ruido, las imágenes que obtengo son la leche (hablando en términos técnicos, claro). Juguetear con los otros telescopios era una odisea, sólo alinearlos me costaba media noche, este simplemente lo apuntas a la estrella Polar y alineado queda.
Julio 2024 – Mayo 2025: lo cazado hasta ahora
Aquí una muestra (incompleta) de los objetos que he ido capturando, cada uno acompañado de su correspondiente ficha técnica, descripción astronómica, y alguna que otra reflexión cósmico-existencial:
IC 443 – La Nebulosa Medusa
NGC 2175 / 2174 – La Cabeza de Mono
C5 (NGC 2244) – Cúmulo en la Roseta
LDN 1516 – Nebulosa oscura en Tauro
C7 (NGC 2403) – Galaxia espiral en Camelopardalis
M97 – Nebulosa del Búho
M109 – Galaxia barrada en la Osa Mayor
NGC 3628 – La galaxia del Bocadillo
M102 (NGC 5866) – La galaxia del huso
M37, M44, M50, M78... y lo que se sigue acumulando
Cada imagen está subida en mi galería de Flickr, con comentarios que combinan astronomía, técnica fotográfica y algo de poesía sideral.
Vuelve el verano... y vuelve el cielo
Con el buen tiempo y las noches más largas, vuelvo a salir con el Seestar y un termo de café, dispuesto a seguir ampliando esta colección de pedazos del universo. El cielo está lejos, pero la emoción está cerca. Me importa tanto la calidad de cada imagen como lo que me remueve por dentro al hacerla. Esto se ha convertido en una forma de estar en el mundo.
Y mientras el cielo no se apague... seguiré
No sé cuánto tiempo estaré aquí. Nadie lo sabe. Pero mientras pueda, seguiré capturando galaxias, preguntándome cosas que no tienen respuesta, y publicando imágenes que, si las miras bien, también están hablando de ti.
Porque esto es la pasión de mi vida. Y mientras haya cielo, hay trabajo por hacer.



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